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Entrevista: Joaquin De La Torre construye un espacio para «que no vengan más porteños a gobernar la provincia»

de la torre nueva
Joaquín De La Torre decidió construir un espacio político en la provincia de Buenos Aires con una característica central: quien
es lo componen son bonaerenses que están agotados de experimentos porteños que llegan para gobernar un territorio que no conocen. En ese contexto, el ex intendente de San Miguel deslizó definiciones fuertes donde no faltaron las críticas al actual mandatario, Axel Kicillof, como los mensajes hacia el propio Juntos por el Cambio. 

¿Cuál es el balance que observa del gobierno de Axel Kicillof y de la Provincia?

Hay que entender que fue un año difícil para todas las gestiones, todos los niveles, creo que no es el momento de evaluar la gestión de Kicillof porque la pandemia se llevó puesto todo. Lo que creo que se puede evaluar, es qué quiere él de la provincia y hacia donde dirige sus gestos. Y ahí sí yo soy muy crítico porque claramente pretendegobernar la provincia de Bs. As. sin tener en cuenta las realidades de los municipios, sin tener en cuenta la mirada de los intendentes, concentrando de nuevo todas las cosas en el gobierno provincial, que ya ha mostrado ser ineficiente por un montón de cuestiones burocráticas y que él no ha podido solucionar. Pretender concentrar la gestión en este año tan crítico, es todavía peor. Es no conocer la provincia ni saber cómo funciona.

¿Cómo funciona?

 La provincia de Buenos Aires tiene 135 socios, en el buen sentido de la palabra, que son los intendentes, que quieren que a sus vecinos les vaya bárbaro, porque eso los beneficia a ellos. Hasta visto desde un punto egoísta son los mejores socios.

Los porteños desconocen cómo funciona el sistema de poder y de gestión de la provincia de Buenos Aires, yvuelven a traer los modelos que ya sabemos que no sirven.Y entonces aparece la frase “la provincia es inviable”. Pero cuando la gobernaron bonaerenses, no fue inviable; por ejemplo, Duhalde, fue el mejor gobernador, había sido intendente y esa experiencia lo ayudó a comprender cómo funcionaba el proceso de gobierno de la Provincia de Buenos Aires. La provincia no es inviable, lo que es inviable es que personas de afuera vengan a gobernarla sin conocerla. Uno no puede amar lo que no conoce y no puede gobernar lo que no ama.

¿Y por qué no hay bonaerenses gobernando la Provincia de Buenos Aires?, ¿No hay autocrítica de los dirigentes que permiten eso?

¿Cómo se informa el bonaerense promedio sobre temas políticos? El 70%, a través de los medios nacionales. Y ahí, ¿qué información aparece? Lo que pasa a nivel nacional y lo que pasa en la ciudad de Buenos Aires. Y son esos los políticos a los que conocen. Cuando llega el momento de las elecciones, los más conocidos son los que tienen más chances de ganar, porque lo que suma es la imagen. Después, cuando les toca gobernar, hacen un desastre.

Necesitamos una rebelión para defender a los bonaerenses, no para defender la política. Necesitamos empezar a mostrarle a la gente, políticos que hayan sido buenos administradores de esos lugares, que hayan pasado por la administración pública, que hayan sido capaces de dejar sus municipios ordenados al momento de irse; que entendieron que el déficit fiscal no es un beneficio sino “pan para hoy y hambre para mañana” Hay que reconstruir la política bonaerense a partir de la experiencia, de la capacidad de gestión de gobiernos. Pero, en vez de esto ¿qué tenemos? Políticos que se sacan fotos dándole besos a animales y diciendo que les importan las mascotas o se sacan fotos con alumnos vestidos de guardapolvos y dicen, me importa la educación, y después cuando uno va a ver qué hicieron ¿qué encuentra? Nada.

Este país tuvo un gran motor durante 200 años, un motorvirtuoso, que era el sueño que tuvieron un montón de argentinos de que, si se rompían el lomo ellos, a su hijo le iba a ir mejor. Ese sueño hizo grande a este país, hay que volver a recuperarlo, hay que volver a entender que si nos rompemos el lomo, a nuestros hijos les va a ir mejor, pero para eso que dar premios y castigos.

En esta lógica, también entraría María Eugenia Vidal, porque si bien vivía en la provincia de Buenos Aires hizo gran parte de su carrera política en la ciudad de Buenos Aires.

Fui parte de su gobierno y he conversado con ella este tema en forma privada. Ella misma me ha dicho, “bueno, yo tampoco lo era”. Yo le he dicho también que su indefinición sobre si va a ir a la provincia o a la ciudad, a mí me genera una crisis, me genera dolor.

No quiero gente que venga de afuera a gobernar la provincia como parte de una carrera política y que después se vayan a otro lado. Soy bonaerense y lo único que quiero es que los bonaerenses sean bien gobernados, que el gobierno los ayude a crecer. Eso es lo que nos interesa a nosotros.

Cuando dice nos interesa a nosotros, ¿Se refiere a un armado que se está haciendo con dirigentes bonaerenses?

 Exactamente, estamos armando un espacio opositor al kirchnerismo, con dirigentes bonaerenses que tienen experiencia en la gestión, algunos que han gobernado y otros que gobiernan. Tenemos la intención de liderar la oposición de la provincia de Buenos Aires.

¿Ello significa ir por fuera de Juntos por el Cambio?

Bueno, ellos son oposición también. Está claro que en algunas cosas son oposición y en otras no tanto. Cómo será el armado al final del camino, eso se verá más adelante. Nosotros somos oposición al kirchnerismo, somos bonaerenses, queremos un Gobierno Bonaerense.

¿Hay límites en esa construcción?

Por supuesto. Uno de los límites es bonaerenses con bonaerenses y somos opositores al kirchnerismo. Muchos de nosotros tenemos un origen político en el peronismo, nos fuimos cuando el kirchnerismo cortó con el peronismo y hoy seguimos en el mismo lugar que cuando nos fuimos en el 2010.

Hemos visto el fracaso de personas que vienen de afuera a gobernar la provincia de Buenos Aires. Esto no es algo personal con el gobernador, a Kicillof no lo conozco personalmente y no me interesa hablar desde lo personal, pero está claro que no conoce la provincia y eso se ve reflejado en su forma de gobernarla.

Esta construcción que han empezado a desarrollar con dirigentes de la provincia de Buenos Aires, ¿Tendrá desembocadura electoral el año próximo?

Por supuesto, tenemos vocación de poder, tenemos vocación de transformación, tenemos experiencia. Si me preguntan en qué está basada esta construcción, es en la experiencia, entendemos que hay que dejar de ser injertos políticos, hay que empezar a construir a partir de experiencias, hay que dejar de creerle al político que se saca una foto con un chiquito con guardapolvo y dice que le importa la educación, hay que mirar qué hizo; por prometedores de espejitos de colores estamos como estamos, basta de creerle a la política por la imagen, empecemos a mirar y analizar la política desde la gestión.

Cuando se armó el Frente Renovador había un espíritu de rebeldía en los intendentes que lo formaron, ¿Hoy observa esta misma rebeldía?

Claramente hay algunos intendentes que tienen ese espíritu de rebeldía que yo celebro, son mis amigos, seguramente somos más amigos porque compartimos este espíritu; el mismo que tuvimos en el 2010. Hoy no estamos contentos con lo que ha hecho la política nacional; no estamos contentos con cómo han visto a la provincia algunos dirigentes, como un lugar para hacer carrera política. Queremos que la provincia sea un lugar de llegada, un lugar de gestión, de final, no de partida, no de trampolín hacia otra cosa, ¿sabes por qué?, porque nosotros vivimos acá,  tengo 58 años y medio, todos losdías de mi vida los viví acá y a todos los dirigentes de nuestro armado les pasa los mismo: los políticos que vienen de la ciudad de Buenos Aires pasan y se van, nosotros nos quedamos poniendo la cara frente a nuestrosvecinos, nosotros estamos en los lugares donde nuestros vecinos nos reconocen, queremos darles soluciones. Estas soluciones tienen que salir de una mirada que nosotros compartimos y que tiene que ver con un espíritu social cristiano, para decirlo de una manera, que siempre representó el peronismo y, que desde que está cooptado por el entrismo de los 70, ha dejado de tenerlo.

Nos acompañan en esto Claudia Rucci, Jesús Cariglino, Sandro Guzmán, Luis Acuña, Gilberto Alegre. Somos muchos dirigentes que hoy vemos que el peronismo sigue cooptado por el kirchnerismo y que esto desemboca en Máximo 2023 candidato a presidente. Nosotros claramente no queremos ser parte de eso, nos fuimos hace mucho tiempo del peronismo, no del corazón peronista, pero sí de la estructura electoral peronista y lo que queremos y lo que venimos a hacer es a enfrentarnos a ese proceso.

15 diciembre, 2020