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Análisis: Mantener la identidad sin romper las coaliciones, desafío del oficialismo y la oposición

Por Sebastián Dumont

Mientras el coronavirus avanza en el mundo y lleva a la suspensión o postergación de actividades, la política bonaerense muestra síntomas de cuál es su destino para los meses que vienen de este año. Así como el comienzo de las clases en las escuelas secundarias marca el inicio pleno del año lectivo, las aperturas de las sesiones legislativas ubican el arranque completo del año político. Cuáles son los desafíos por delante del oficialismo y la oposición.

El carácter constitutivo del Frente de Todos es sí mismo motivo de análisis permanente de sus propios movimientos. Aunque no parezca, ello siempre genera comodidad en los oficialismos porque les permite armar su propio contrapeso interno. Claro, siempre y cuando pueda ser controlado sin desbordes. Hasta en las filas del Juntos por el Cambio, no exentos de cuestionamientos propios, afirman que, la única manera de ilusionarse con tener chances de regresar al poder, es esperar la división de quienes gobiernan. Raro pensamiento que no fue aplicado en el 2019 sea por avaricia o soberbia de creer que con lo propio alcanzaba. Los abanderados de un acuerdo para mantener la candidatura vigente de Sergio Massa fueron derrotados. El resultado está a la vista.

No hay que perderle pisada a los movimientos del Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. Está dispuesto a mantener su identidad política como máximo exponente del Frente Renovador. “Aportar dentro de la coalición” sostienen en las cercanías de Sergio Massa. Durante los días recientes ha quedado más que claro. Primero viajó a Brasil, se reunió con Jair Bolsonaro el presidente al cuál todavía Alberto Fernández no vio. En su entorno destacan los vínculos políticos que mantiene con los Estados Unidos, pero además muestran las acciones recientes.

En la semana que va concluyendo, Massa se mostró activo en su territorio, la provincia de Buenos Aires. Estuvo en Escobar el lunes junto a Axel Kicillof y el intendente local Ariel Sujarchuk con quien mantiene un vínculo político muy estrecho. Es más, el presidente del Concejo Deliberante Luis Carranza es un militante del Frente Renovador. Pero además, nadie olvida que en la cabeza de Massa estaba el nombre de Sujarchuk como posible ministro de Seguridad si lo de Sergio Berni no se daba. ¿Está agotada esa posibilidad? Nunca se sabe. Sí es cierto que ha crecido la inquietud de los vecinos de Ingeniero Maschwitz por el (no) accionar de los jefes de policías locales. Al mismo tiempo, la Secretaria de Seguridad del distrito Graciela Cuñal se mostró con los confirmados integrantes de la cúpula policial: Daniel García y Jorge Figini. El primero es un hombre muy bien considerado en la fuerza con experiencia concreta en la calle. Al segundo, de una promoción más antigua que el jefe, lo vinculan a la policía que en su momento manejó el ex titular de la fuerza Hugo Matzkin.

A dicho acto de apertura del ciclo escolar que marcó un hito por inaugurarse la primera escuela secundaria que está vinculada a la UBA, no asistió el intendente vecino de Tigre, Julio Zamora. El alcalde, en tensión con el massismo desde hace tiempo, efectuó varios actos seguidos con funcionarios del gobierno provinciales: primero recibió a Carlos Bianco, el jefe de gabinete, más tarde a Augusto Costa de Producción y luego a Agustina Vila, la Directora General de Educación.

Pero el punto más alto semanal de la identidad política del Frente Renovador se dio el martes por la noche en Las Heras. Allí fueron todos los referentes bonaerenses del espacio, muchos de ellos ocupan cargos en el área del Ministerio de Transporte de la Nación. Fue un acto donde el intendente Javier Osuna inauguró un polideportivo municipal que marcó el momento de su despedida momentánea de la comuna. Asumirá en las próximas horas como titular de AUBASA, la empresa que administra la Autopista Buenos Aires- La Plata y el corredor Víal de la ruta 2. En definitiva, después de todo lo que se habló, Osuna es el único intendente que desembarcó en el gabinete de Axel Kicillof. Un detalle que abona lo expuesto más arriba: con él llegara a la empresa Edgardo Kutner, quien se desempeñaba como secretario de Ingresos Públicos de Escobar. Fue vicepresidente de Autopistas Urbanas y gerente administrativo de Autopistas del Oeste. Detalles que ayudan a entender las lineas internas dentro del oficialismo bonaerense.

Gran historia se ha construido alrededor de los humores de los intendentes en el reparto de cargos y equilibrios de poder. Alberto Fernández sabe de ello, por eso se dedica, cuando el tiempo se lo permite, a recibir a alcaldes bonaerenses. Lo hizo hace poco con Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y luego con Mario Ishii, intendente de José C. Paz. Más tarde, el jefe comunal malvinense se reunió con Jorge Macri, su par de Vicente López. En la era de la política “fotogénica” cada uno de esos detalles procuran ser un mensaje en sí mismo.

Una frase que se le atribuye a Máximo Kirchner describe la percepción que hay en lo más alto del kirchnerismo sobre los movimientos de los intendentes. “Son como dos chicos de la escuela que se amenazan el lunes con que van a pelearse, la amenaza se repite el martes y miércoles. Pero llega el viernes y no pasa nada”.

También en la oposición hay movimientos internos fuertes. Es posible que la sangre no llegue al río por la misma razón que en el oficialismo. Muchos patalean, muestran disidencias pero saben que el futuro electoral podría marcar una nueva y fuerte polarización. Mientras tanto, se entretienen en internismos necesarios para posicionarse a futuro para, al menos, mantener lo que se tiene.

La foto de la mesa provincial de Juntos por el Cambio bonaerense fue, sobre todo, eso. Una foto. No mucho más. Se acordó comunicar que allí había representantes de todos los sectores internos, incluido Joaquín De La Torre el ex ministro de gobierno de Vidal, como hombre del peronismo. Quien fuera intendente de San Miguel siempre tuvo buena relación política y personal con Alberto Fernández, sobre todo en los momentos donde el ahora presidente era “mala palabra” para el kirchnerismo. Claro, hay un punto que los divide con fuerza y es la legalización del aborto. Desde San Miguel se preparan, una vez más, para ser la comuna del conurbano que encabece la resistencia a la aprobación que permita la interrupción legal del embarazo. Ya lo dejó claro el intendente Jaime Méndez días atrás en la apertura de las sesiones locales con un mensaje vecinalista y sin referencias ni a Macri ni a Vidal.

Al parecer, no será tarea sencilla desplegar la idea que le atribuyen a Miguel Pichetto de postular a Mauricio Macri en la provincia de Buenos Aires en 2021. Los intendentes buscarán, este año, sostener sus propias gestiones sabedores que los recursos serán escasos.

Interesante es la mirada de ex funcionarios notorios del gobierno anterior quienes, desde la nueva y multiplicada función de consultores, observan una especia de “deja vú” en el política nacional y bonaerense. Aseguran ver que cambiaron los actores pero que, en las formas y métodos, todo parece ser muy similar a aquello.

11 marzo, 2020