La política local de José C. Paz volvió a sumar un capítulo de tensión. Esta vez, el foco está puesto sobre la concejal de La Libertad Avanza, Mía Amoroso, quien enfrenta un conflicto judicial vinculado a una vivienda en el distrito de Pilar.
Según fuentes vinculadas al propietario del inmueble, el contrato de alquiler habría vencido en diciembre de 2025 y desde entonces se habría iniciado un proceso de reclamo formal para recuperar la propiedad. De acuerdo con esas versiones, se enviaron cartas documento tanto a la concejal como a su garante ante la falta de respuesta a los pedidos del dueño de la vivienda.
El episodio abre un interrogante político incómodo para el espacio libertario: mientras el discurso nacional de La Libertad Avanza pone el acento en el respeto irrestricto a la propiedad privada, una de sus representantes locales quedó envuelta en una disputa precisamente por ese punto.
Pero el problema no se agota allí. En José C. Paz, la situación también reaviva otra discusión: el verdadero anclaje territorial de la edil. Dirigentes locales señalan que Amoroso tendría residencia efectiva en Pilar, lo que alimenta cuestionamientos sobre su vínculo real con el distrito al que representa en el Concejo Deliberante.
El caso aparece además en medio de las tensiones internas del armado libertario en la Primera Sección Electoral, donde distintos sectores compiten por la conducción política del espacio.
El ascenso de Amoroso dentro del mundo libertario fue rápido. Durante 2025 ganó visibilidad a partir de la organización de eventos y encuentros militantes vinculados al espacio liberal, lo que le permitió construir presencia en redes y entre jóvenes simpatizantes.
Sin embargo, algunos de quienes participaron de esos proyectos aseguran que la concejal no era la figura central detrás de esas iniciativas y que su protagonismo llegó más tarde, cuando comenzó a capitalizar políticamente esa exposición.
También dentro del espacio libertario se menciona que Amoroso buscó en distintos momentos asociar su figura al diputado nacional José Luis Espert, algo que le permitió proyectarse dentro de la militancia liberal.
Con el paso de los meses, la edil fue reubicándose dentro del mapa interno del espacio y terminó acercándose al sector político conocido como “Las Fuerzas del Cielo”, luego de haber mantenido vínculos con la línea referenciada en Sebastián Pareja.
Todo esto deja una pregunta abierta en la política paceña: ¿se trata de un conflicto personal amplificado por la interna libertaria o hay detrás una red de protección política que explica el silencio alrededor del caso?
Por ahora, lo cierto es que el episodio suma ruido en un distrito donde la oposición ya venía atravesando un proceso de fragmentación. Y en política local, cuando las internas se profundizan, los conflictos privados rara vez quedan fuera de la escena pública






























