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Historias del Conurbano: El principal tema electoral de Macri hoy no es Cristina Kirchner, es Vidal.

 

reunion ritondo

La imagen alrededor de la mesa en la casa de Cristian Ritondo que mostró la unidad del Pro en sus tres vertientes, persiguió una sola idea: ponerle punto final a la creciente y varias veces desmentida posibilidad que María Eugenia Vidal sea la candidata a presidente en lugar de Mauricio Macri. La repetición casi permanente de las señales para dejar en claro esto no hacen más que incrementar las dudas. Nadie tiene necesidad de asegurar tanto algo cuando está claro que es así. Detrás de todo ello está en ciernes un dato que no puede pasar por alto. Mientras las encuestas miden al presidente en una hipotética segunda vuelta con Cristina Kirchner, hoy la verdadera discusión dentro del oficialismo es cómo hacer para que Vidal no crezca sobre la figura de Macri y siga alimentando las versiones.

La comparación de la candidatura de Macri con un técnico de fútbol que está en la cuerda floja ya se hizo en este mismo espacio varias semanas atrás. Todos los gestos públicos buscan sólo dejar en claro que el técnico está firme. Pero mientras tanto suceden cosas.

La volatilidad del dólar la semana pasada y las dudas sobre como seguirá en los próximos meses provocaron una serie de especulaciones que llegaron a lo más profundo del Gran Buenos Aires. ¿Y si estamos en presencia de un escenario electoral que ni siquiera se conformó?

Ya no es un tema si hay o no plan V con María Eugenia Vidal como candidata. La mirada se ha posado aún más lejos que ello. Fueron varias las voces que alertaron sobre la posibilidad de un acuerdo más amplio que incluya la versión de Cambiemos con Vidal y Larreta, el radicalismo, Roberto Lavagna y el peronismo alternativo. La certificación que hay un pensamiento en ese sentido la puso sobre la mesa Martín Lousteau quien pidió ampliar la coalición.

Mientras todo ello transcurre, hay fenómenos para seguir de cerca. En el oficialismo están convencidos que las PASO darán un revés porque allí el votante manifestará su descontento sobre el rumbo del país y el sentimiento de frustración por lo que hasta ahora no pudo ser. Pero confían que eso se modificará en el camino a octubre donde se impondrá el rechazo a quien esta enfrente. Es obvio que ese cálculo tiene nombre y apellido: Cristina Kirchner.

Un intendente de Cambiemos del Gran Buenos Aires se fue con esa  sensación tras una cena con comerciantes de su distrito en la previa del día del trabajador.  De los presentes, el enojo con la figura de Mauricio Macri era casi unánime.  Sin embargo, más de la mitad dijo que lo votaría si quien se presenta en la ex presidente. El pánico pude más que la dura realidad. Cierto es también que hay otro pánico presente en los sectores más castigados a los que el gobierno no hace mucho por conquistar. Se trata del miedo a que sus condiciones personales se deterioren aún más. En 2015, Macri cosechó votos en la clase media. Pero también en sectores trabajadores humildes. Ese sufragio difícil pueda ser recuperado.

A muchos jefes comunales del oficialismo les pasa lo siguiente: cuando se miden mano a mano con sus rivales del PJ sacan buena ventaja. La situación se empareja o, incluso se revierte, cuando lo que se mide es la boleta completa con Mauricio Macri a la cabeza. Ellos también esperan que el efecto pánico también resulte. El problema es el mismo que tiene Vidal en la provincia, no hay segunda vuelta.

Desde el sábado pasado que flota la sensación que Cristina Kirchner será candidata. El acto en José C. Paz organizado por Mario Ishii que tuvo como orador de cierre a Máximo Kirchner profundizó esa idea. En las charlas previas, el diputado de La Cámpora sostuvo que tienen que estar todos juntos sin distinciones. Muchas miradas comenzaron a posarse sobre Sergio Massa quien ese día casi se cruza con Máximo en el despacho de Ishii. Y además se profundizaron cuando el lunes el tigrense lanzó el pedido para una convocatoria a todos los líderes políticos sin esperar que lleguen las elecciones.

Para que hay un acuerdo entre Cristina y Massa debe pasar algo muy importante: una reunión de ambos cara a cara, sin testigos donde se pongan en la mesa todos los elementos de estos años. No será fácil que suceda y tampoco será cuestión de los intermediarios que buscan llevarse una medalla. Así suele expresarse alguien que conoce muy bien la intimidad del massismo.

Pánico, intrigas y especulaciones. Un combo que aún no encuentra su cauce. Mucho se podrá decir de aquí a las definiciones, pero como suele expresar un conocedor de la política bonaerense, pueden haber muchas fotos y señales. Varias más desmentidas. Pero “el sol no se puede tapar con la mano”.

1 mayo, 2019