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Un nuevo capítulo de la guerra de CFK y Stiusso amenaza con convulsionar al peronismo bonaerense.

La revelación de la escucha telefónica donde CFK habla con Oscar Parrili sobre el ex director de operaciones de la SIDE jaime Stiusso amenaza con volver a agitar la endeble paz que buscada el peronismo en el inicio del año electoral donde finalizaron con la idea de mostrar unidad tras el congreso de La Matanza. Al menos en el peronismo bonaerense que es donde esperan si la ex presidente será o no candidata. Un nuevo capítulo de la guerra con Stiusso podría tener resultados desconocidos. La imposibilidad de muchos intendentes para despegarse de la ex mandataria como consecuencia que los números no le son tan malos en el conurbano.

Las heridas no cerraron ni mucho menos. La guerra entre CFK y parte de ex conducción de la vieja SIDE le ponen un condimento nuevo a este verano donde amanece la política de cara a las elecciones del 2017. Amenazas de carpetazos y la revelación de algo que era conocido por todos. El kirchnerismo se dedicó a armar causas quienes osaban enfrentarlos o bien tirarle carpetazos. Esa es una de las dudas que existen por las cuales muchos alcaldes que llegaron de la mano del Frente para la Victoria no se animarían a romper filas con la ex mandataria. Nadie sabe a ciencia cierta quien tiene la información y cuando pueden explotar.

Las escuchas que se revelaron estos días fueron del año pasado cuando Stiusso le dio una entrevista a La Nación que se quizo presentar como un encuentro casual pero no lo fue. Se trató de un mensaje. Sobre todo porque el ex hombre fuerte de la SIDE sabía muy bien lo que había declarado en la justicia y la información que maneja sobre el cristinismo. En definitiva, durante los tiempos de Néstor Kirchner la sintonía era muy buena. Esta se rompe cuando CFK llega al poder y ordena frenar las investigaciones sobre el atentado a la AMIA que orientaban la pista de Iran. Allí comenzó la guerra de los servicios porque entró en escena César Milani con ramificaciones en la provincia de Buenos Aires de la mano del ex jefe de la polícia bonaerense.

Después vinieron los casos de los balazos a Javier Fernandez, auditor de la Nación y cercano a Stiusso. Mucho más grave fue la balacera sobre el Lauchón Viale a quien mataron en su casa de Moreno con la excusa de un operativo del grupo Halcón. Demasiados asuntos sin saldar. Los mismos ahora surgen en el año electoral y podrían provocar un tsunami hacia adentro y fuera del peronismo.

Aquí se mezclan servicios de inteligencia y actores del peronismo bonaerense. Stiusso acusó a Mario Ishii de haber recibido la orden de CFK para matarlo. El actual intendente de José C. Paz lo negó rotundamente y recordó que él mismo lo denunció en la justicia en el 2014 cuando era senador provincial. Hoy Ishii, junto a Granados están muy cerca de Cambiemos.

Estas batallas le complican la situación a los peronistas que buscan despegarse de CFK pero no encuentran mejor opción en el conurbano para sumar votos. Por ahora es la candidata que mejor mide. Claro que para eso debe decidir si será o no candidata. Por otro lado, la reacción de la ex presidente culpando a Macri de la filtración de las escuchas vuelve a ser funcional a la idea de polarizar con ella que abriga el oficialismo. Como le gustaba decir a la propia ex mandataria, todo tiene que ver con todo. Aunque estén jugando con fuego. Con mucho fuego.

23 enero, 2017