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Tarifas: un nuevo mojón en la indestructible simbiosis entre Macri y Vidal.

María Eugenia Vidal dio el primer paso para bajar la presión tributaria sobre las tarifas de los servicios públicos en respuesta a lo pedido por el presidente de la Nación minutos antes desde Vaca Muerta. Ahora la presión será sobre los otros gobernadores de Cambiemos y los intendentes oficialistas quienes en muchos casos preparan proyectos de ordenanzas en sus municipios en la misma línea. De estas acciones surgen varias conclusiones. La primera de ellas es que la sociedad política entre presidente y gobernadora funciona a la perfección. Más allá de quienes buscan erosionarla desde sus propias ambiciones personales. Otra es que el gobierno sintió el impacto político de la situación adentro y afuera de Cambiemos. Y la otra gran cuestión es aquello que este medio adelantó el 26 de febrero cuando se dijo que “Mariu” no quiere defraudar a Macri en nada de lo que acordaron y sobre todo convertirse en su mejor alumna siempre.

Habrá que remontarse a principios de enero cuando en Villa Langostura Macri recibió a Vidal y conversaron sobre diversos temas para el año en curso. En aquella charla hubo un mensaje político en la forma de comunicarla: mientras presidencia difundió una foto distendida entre Presidente y gobernadora, distinta fue la de Macri con Rodriguez Larreta que lo visitó un día antes.

La cumbre de Cumelén sirvió para reafirmar un concepto que está presente desde hace mucho tiempo: Vidal quiere ser la mejor alumna de Macri. Y cuando se compromete con él difícil es que de marcha atrás. El ejemplo más concreto es lo que sucede este año con la paritaria docente. No moverse del 15 por ciento es una de las explicaciones de aquella charla.

Claro que hay reciprocidad en el vínculo. Mauricio Macri le responde con un adicional de fondos que antes era impensado para la provincia. Se equivocan, incluso dentro del oficialismo, que Macri se enoja con los números de imagen de Vidal. Al contrario. Se necesitan mutuamente. La gobernadora para amortiguar muchas veces con su costado sensible y humano; el presidente para financiar el territorio que heredó “fundido” y que ahora busca equilibrar. Además, no hay 2019 sin un amplio margen electoral en Buenos Aires. Segundos afuera.

“La admiración de María Eugenia (Vidal) por Mauricio Macri y viceversa es inalterable”, dice una importante fuente bonaerense. Y más allá de las controversias e internas que pueda tener el poder, parece ser un aspecto de imposible modificación. Dato clave para entender lo que viene, donde las especulaciones están a la orden del día. Incluso las que dicen que la gobernadora podría ser la sucesora en caso de ser necesario y que Macri lo decida así, el párrafo pertenece al envío de finales de febrero. Este lunes se terminó de mostrar un nuevo ejemplo de esa simbiosis.

Mauricio Macri sabe mejor que nadie como llevar adelante este vínculo. En el camino del 2018 y sobre todo con la mirada puesta en el año electoral, Vidal será parte del dispositivo de Cambiemos en función de lo que decida el presidente y no al revés. Más allá de plantear muchas veces puertas adentro sus diferencias con las miradas de quien rodean al presidente. Y en ello está incluido el poderoso Durán Barba, el mismo que fue invitado al retiro espiritual reciente en Chapalmalal. Maria Eugenia Vidal escucha todo. Pero se guarda la ultima palabra a la hora de la decisión. El único que puede alterar ese orden tiene nombre y apellido: Mauricio Macri.

23 abril, 2018