NOTA PRINCIPAL

Por el tema Bressi, Vidal frenó a Carrió pero el clima sigue muy enrarecido en la seguridad bonaerense

 carrio bressi

María Eugenia Vidal salió a ponerle un freno a Elisa Carrió luego de las duras declaraciones que esta efectúo sobre el jefe de la policía de la provincia de Buenos Aires y una supuesta vinculación con el narcotráfico, más precisamente con Mameluco Villalba, narco en San Martín que ahora está preso. “Si tiene pruebas que las presente”, fueras las escuetas palabras que surgieron desde la gobernación para tratar de frenar una polémica que, de seguir creciendo, se llevará puesto no solo a Bressi sino al Ministro de Seguridad Cristian Ritondo. La crisis de la inseguridad no le da tregua a la gobernadora que ahora sumaría la queja de los intendentes peronistas por el tema de las policías locales.

Vidal encontró por ahora, la manera más elegante de frenar a Carrió tras sus dichos sobre el jefe de la policía bonaerense. Pero el clima es muy complejo. En varias notas anteriores lo venimos adelantando. La influencia del ex jefe de la fuerza es evidente. De los 24 superintendentes, 20 responderían a ese esquema.

Tampoco hay que dejar pasar por alto un dato. Elisa Carrió ha criticado siempre a muchos actores políticos, judiciales y policiales. Pero nunca se metió en la interna de la AFI (ex Side). Es más, jamás habló mal de Jaime Stiusso. Seguramente tiene sus motivos para hacerlo, a pesar que el ex jefe de operaciones, en algun momento, hizo el trabajo que le pedía Néstor Kirchner. Sólo ese dato hubiera sido un motivo para pegarle de parte de Carrió. Pero se sabe que lo respeta como profesional.

En eso se enmarca una interna no saldada. La muerte del Lauchón Viale es una cuenta pendiente entre Stiusso y el ex jefe de la bonaerense Hugo Matzkin, quien además tendría vínculos directos con Fernando Pocino (Ex Side) y César Milani. Todo tiene que ver con todo.

Fuentes de la gobernación aseguran que Carrió se equivocó cuando vinculó a Bressi como ex jefe de la DDI de Morón. Dicen que nunca prestó servicios allí. En cambio sostienen que la diputada quizá tenía que referirse a un ex superintendente ya retirado de apellido parecido. El nombre circula en algunas mesas de inteligencia y política. Quizá eso desate un escándalo nuevo en el conurbano. En su momento, en el informe que la Comisión Candela hizo, recomendaban echar a varios policías, entre ellos a este que sería al que se refiere Carrió. Siempre y cuando sea un error de apellido el que dijo Lilita. Parece difícil.

“Mameluco” Villalba cobró cierta notoriedad cuando quizo ser candidato a intendente de San Martín. Habría que buscar quienes eran los responsables de la policía de ese distrito para entender un poco más con quien se movía el ahora detenido narco.

Esto no quita que Carrió no pueda tener datos sobre Bressi, quien manejaba el área de investigaciones contra el narcotrafico en tiempos pasados. Justamente cuando mandaba Matzkin. Cuando asumió con Ritondo y Vidal, se dijo eu había sido recomendado por la DEA. Pero hace poco tiempo, cuando la diputada viajó a los Estados Unidos, le habrían recomendado, en una charla con la gobernadora, evitar criticarlo sabiendo que hasta ahora, los resultados en ese aspecto, no son los esperados. Algo debe haber sucedido para que ahora Carrió salga con los tapones de punta.

Mientras esto sucede, la situación en seguridad es compleja. Hay versiones de una posible protesta policial por el incumplimiento de los ascensos prometidos.

A ello se suma el documento que preparan los intendentes del PJ contra Ritondo por las policías locales. Es una controversia grande. Los jefes comunales no quieren perder lo que pusieron para la fuerza que creó Daniel Scioli de apuro. Los episodios de Ituzaingó del jueves pasado desnudan una trama compleja. En varios municipios se detectó que los policías locales cumplen funciones pagas para cuidar lugares privados. Otro dato es que la policía bonaerense estaría en contra de que las mismas pasen a la órbita de los intendentes y terminen siendo su propia competencia.

Como se ve, son horas calientes y tensas, donde además se sumó otro episodio extraño en La Plata: balearon la sede del ministerio de Salud.

5 julio, 2016