Notas Destacadas, Noticias, Noticias Destacadas Página Principal

Opinión: “El peronismo un día después”

Por Miguel Ángel De Renzis-Periodista

Hace 42 años se producía el último golpe de Estado. Como en 1955, el de 1976 fue contra el peronismo.
En 1946 Perón había repatriado la totalidad de la deuda externa argentina. Desde su derrocamiento hasta la Revolución Argentina el país había sido endeudado en 11.000 millones de dólares.
En el 73 el gobierno de Perón y el de Isabel bajan la deuda a 6.000 millones.
Era una de las causas que se esgrimieron para terminar con el peronismo que escapaba a las reglas universales.
Un movimiento social, distante de los imperialismos reinantes.
Sin abundar en las distintas consideraciones de los dos golpes de Estado, trataremos aquí de analizar la pérdida del rumbo ideológico del peronismo.
El triunfo de Alfonsín trajo aparejada la llamada “renovación peronista” con una abundancia de componentes social cristianos.
En el mundo la democracia cristiana expresaba esa idea. En la Argentina la democracia cristiana nació en el seno de la Fusiladora.
Perón basó su desarrollo ideológico en la Doctrina Social de la Iglesia, creada por Leon XIII el Papa de los obreros.
Sin Perón vivo el social cristianismo internacional a través de la Fundación Konrad Adenauer ingresó con fuerza en el país.
Años antes una organización similar conocida con la sigla de ASA pretendió desarrollarse en el gremialismo.
La propia revista Cristianismo y Revolución, orientadora de Montoneros, tenía estos componentes.
Es así como Antonio Cafiero con el Partido Renovador y el Partido Demócrata Cristiano arma un frente que va por fuera de las estructuras del PJ y logra éxito.
Simultáneamente la socialdemocracia jugaba su rol en el radicalismo. La socialdemocracia en Alemania nace a finales del siglo XIX y a principios del XX, pero en realidad en toda Europa se transforma en los captadores del comunismo derrotado porque proponían los métodos de la democracia parlamentaria y legislativa y no la revolución.
De construcción marxista fue mutando casi hacia el liberalismo.
El partido Obrero Social Demócrata alemán fue fundado en 1869 pero en 1959 dieron el gran paso para empezar a buscar puntos de coincidencias con el social cristianismo.
El triunfo de Menem-Duhalde, ambos surgidos de la renovación, hizo que los renovadores y los ortodoxos se fusionaran y ambos aceptaron el paso al liberalismo, donde los Alsogaray y los Cavallo fueron caballos de Troya de esta penetración.
Menem inscribió al PJ en la Internacional Conservadora.
Duhalde, en la Internacional Demócrata Cristiana.
Ninguno de los dos tuvo en cuenta que la última creación ideológica después del capitalismo y el marxismo no puede estar encuadrada en ninguna de las internacionales conocidas.
Con el triunfo de De la Rua en la llamada alianza y a través del FREPASO, convergieron dirigentes social cristianos como Juampi Cafiero, o comunistas como Diana Conti, por citar simplemente dos ejemplos ilustrativos.
Es que en ese momento, en Alemania, el social cristianismo de Angela Merkel y la social democracia de Schulz comenzaban a gobernar juntos.
Allí se desinfla el proyecto social cristiano de una CTA que compitiera con la CGT.
Terminada la Alianza y en el comienzo del kirchnerismo repiten los dirigentes de la funesta Alianza como funcionarios del gobierno kirchnerista en un llamado “socialismo democrático progresista”, disfrazado con el pomposo título de “El socialismo del siglo XXI”
Es decir, un día después del 24 tuvimos social cristianos, social demócratas, seudo progresistas, pero poco peronismo.
O sea hay muchos peronistas y muy poco peronismo en los últimos 42 años.
Sin entrar en detalles para profundizar el análisis debemos concluir que lo que no lograron las bombas, los fusilamientos, las mazmorras, los presos, las torturas y los desaparecidos se logró dentro mismo del Movimiento con desviaciones ideológicas del liberalismo de derecha y de izquierda, que no tienen nada que ver con la tercera posición peronista.
De los innumerables actos de ayer y en las grandes movilizaciones de Buenos Aires marchaban los que se opusieron al golpe con los que pertenecen a encuadramientos cuyos jefes apostaron al golpe.
En el mientras tanto de una Argentina acreedora mundial en el 55 y sin deuda externa, pasamos a la Argentina de los Alemann, Martinez de Hoz, Machinea, Cavallo, Dujovne y Caputo, con 400.000 millones de dólares de deuda. Y el 30% de los argentinos en la línea de pobreza.
Para poderlo lograr había que derrotar al peronismo y a su columna vertebral, el Movimiento Obrero. Sin peronismo no hay Movimiento Nacional. Sin Movimiento Nacional la entrega es más fácil.
Un día después del 24 lograron que los gobiernos que llegaron con el voto peronista no hicieran peronismo.
Ahora depende de los peronistas esclarecidos volver a la doctrina y al movimiento revolucionario o terminar como un componente más de la democracia fraudulenta y la partidocracia liberal.
“Quien quiera oir que oiga, quien quiera seguir, que siga. Clara es mi divisa.” Pensamiento del más grande de los estrategas políticos argentinos, Juan Perón.

25 marzo, 2018