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Opinión: «Adonde vamos»

Por Miguel Angel De Renzis – Periodista

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Hay una sociedad aturdida, confundida, engañada y maltratada a la que se bombardea diariamente con noticias de corrupción.

Nada es casual. La casualidad no existe; existen causas y efectos de las cosas.

Cuando en octubre del ’45 los argentinos lograron la fusión del pueblo y de las fuerzas armadas, un integrante de éstas, el Coronel Perón, aplicó su capacidad de planificación y de estudios estratégicos, para dejarnos el plan de posguerra, el primer plan quinquenal, el segundo plan quinquenal y por último el plan trienal.

Sesenta y nueve años después de la Independencia Económica, otra vez padecemos lo que se inició con Rivadavia, se cortó con Perón, volvió en el ’55, se volvió a bajar en el ’73 y lo remataron con el golpe del ’76.

La cosa es simple: la Argentina debe estar endeudada para transformarse en una simple factoría alimentaria con un territorio poco habitado y con sus riquezas expuestas al manejo espurio y a favor de los extranjeros.

Ante un pueblo que resistía a vivir endeudado, lo bombardearon el 16 de junio de 1955. Lo fusilaron después del 9 de junio de 1956. Lo encarcelaron y lo proscribieron dieciocho años.

La resistencia le devolvió en el ’73 el poder al pueblo.

En el ’76, para que no nos olvidemos, lo marcaron con la mayor cuota de sangre. Y se inventó el “desaparecido”.

Desde la caída del gobierno constitucional a la fecha, todos gobernaron ampliando el endeudamiento externo, es decir, cumpliendo con los centros del poder mundial. Y hemos llegado a la pérdida absoluta de la dignidad soberana, aceptando leyes sobre Nueva York, como en el caso de los chinos, basado ante cualquier litigio, sobre la jurisprudencia inglesa, a tratarse en tribunales franceses.

Y se remata en la actualidad con un pago de 16.000 millones de dólares que después de la crisis del tequila, es la mayor deuda de un país soberano en el mundo.

Mientras tanto tuvimos guerra interna, guerra externa, inflación, recesión, desocupación, narcotráfico y corrupción judicial, policial y política.

Doscientos años después comenzamos la cuenta regresiva con los ingleses en Malvinas, los chinos en Neuquén, los rusos atrás de Bulgheroni y los americanos en el gobierno con los empleados de la JP Morgan y los ceo’s de empresas internacionales.

La dirigencia del movimiento obrero, comprometida y en estado de asamblea. Fuerzas Armadas inexistentes, educación deficiente con la Flaxo haciendo su trabajo.

Y el narcotráfico instalado en la alta, media y baja sociedad.

Ahora van por la Iglesia.

Es cuestión que no nos queden pilares ni morales ni éticos y que el pueblo, sumido en la ignorancia sea fácil presa de la división territorial.

Argentinos, reaccionemos.

Es un tiempo de profundo análisis, donde se busquen las coincidencias y se deje de lado lo que nos separe. El poder mundial viene por todo y la base principal es destruir la familia.

Sin embargo, mientras haya un solo argentino dispuesto a no entregarse, a luchar, a defender en la idea y en el hecho los proyectos de la argentina que quedaron pendientes, podemos soñar con nuestra segunda y definitiva independencia.

Como decía Ortega y Gasset, argentinos a las cosas!

Si no lo hacés por los demás, hacelo por vos. La Patria está en peligro. De nosotros depende.

17 julio, 2016