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El paro en el conurbano: Unidad de acción aunque no sea de concepción

intendentes en plaza de mayo

Los números son elocuentes. En el Gran Buenos Aires es donde se acumula el mayor índice de desocupación según la última medición del Indec daba a conocer la semana pasada. Y será en la misma región donde se avizore el más alto nivel de pobreza cuyo número será difundido en las próximas horas. Ambos aspectos sustentan la contundencia del acatamiento a la medida de fuerza convocada para este martes, donde los condimentos políticos son inocultables. Los intendentes de PJ bonaerense no sólo apoyaron el reclamo de los gremios, sino que además participaron de la manifestación del lunes a la Plaza de Mayo. Lo números en sus distritos siguen mostrando alta las chances electorales de Cristina Kirchner. Pero además son testigos directos del aumento de la demanda, ya no solo de trabajo sino de comida. En los municipios gobernados por Cambiemos el paro se sintió de la misma manera aunque con el detalle que los empleados comunales, sobre todo los de planta política, se presentaron a trabajar.

El paro siempre es político. Lo importante es el análisis de las condiciones que llevan a tomar esta medida. Y en ello, los primeros que vienen alertando de un deterioro en materia social son los propios jefes comunales. Opositores y oficialistas. Por tal razón, los integrantes del Partido Justicialista se muestran desde hace mucho tiempo con la línea más dura del sindicalismo. No es casualidad que como representantes de la rama gremial del peronismo bonaerense figuren Pablo Moyano y Ricardo Pignanelli (Smata). El caso de este último es paradigmático porque había comenzado el gobierno de Macri con un buen nivel de diálogo. Ahora, fue parte de la mesa que lanzó la semana pasada una nueva línea sindical junto a Hugo Moyano y Sergio Palazzo, de origen radical pero desde hace mucho tiempo allegado a la lucha de los gremios peronistas más combativos. Tampoco puede pasarse por alto que en la primera reunión del peronismo de Buenos Aires a principios de 2018 en el partido de la Costa, se acercó Roberto Baradel, siempre cercano a Nuevo Encuentro de Martín Sabatella con quien los intendentes del conurbano no tenían mucha simpatía. Pero Macri y sus política logra unirlos. Unidad de acción aunque no haya unidad de concepción. La actualidad marca ello.

Hasta el propio Sergio Massa abandonó su avenida ancha del medio para mostrarse con los dirigentes sindicales más duros. Horas antes del paro se reunió con Pablo Moyano, Sergio Palazzo, Carlos Acuña, Ricardo Pignanelli y Hugo Benitez, el ascendente titular de los empleados Textiles que ahora está al frente de una de las 62 organizaciones peronistas empujada por Luis Barrionuevo. “No es momento de ser neutrales” dijo el líder del Frente Renovador. Hace tiempo que el intendente de su pueblo,  Tigre, Julio Zamora participa de las acciones del peronismo bonaerense que preside Gustavo Menéndez. Todos ellos estuvieron en la plaza de Mayo el lunes.

El 12,4 por ciento de los habitantes del conurbano no tienen trabajo. En números se trata de casi 700 mil personas sobre un total de  5,6 millones. Este porcentaje está 2,4 por ciento por encima del promedio nacional. y muestra un avance de la desocupación de 1,5 por ciento con respecto a la medición anterior.

Claramente, esta realidad palpada en los fríos números no sorprenden a los jefes territoriales. Lo vienen observando desde la menos un año a esta parte. Por ello, las acciones se fueron anticipando a en la medida de las posibilidades de acción social. Hace unas semanas pidieron la declaración de emergencia de parte de la provincia. Y se reunieron, al igual que María Eugenia Vidal, con los jefes de la iglesia católica. La situación es grave y el paro fue una nueva demostración que la tensión va en aumento.

25 septiembre, 2018