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El mito de los cuadernos se hizo realidad y hay empresarios que se repiten en varias causas.

javier sanchez caballero

El mito de los cuadernos ya dejó de serlo. En realidad hace rato cuando llegaron a manos de la justicia en el mes de abril entregado por el periodista de diario La Nación Diego Cabot. Ahora, esa documentación se convirtió en el principal elemento para que el juez Claudio Bonadío libere las detenciones que se produjeron esta madrugada y que incluye un pedido de indagatoria a la ex presidente Cristina Kirchner. Serían del pago de coimas por la obra pública durante los tiempos de Néstor Kirchner. Los nombres de ex funcionarios y empresarios esposados aparecen en varias causas de corrupción en la era K, como el caso Odebrecht. El ejemplo del empresario Javier Sánchez Caballero quien era el CEO de IECSA la empresa que perteneció a Angelo Calcaterra, primo del presidente Macri que después la vendió a Marcelo Midlin.

Los cuadernos fueron materia de comidilla en las mesas políticas a partir de la muerte de Néstor Kirchner. Se decía sin ser comprobado que Cristina Kirchner sabría de su existencia y que durante un tiempo el circuito de los pagos ilegales se habrían interrumpido tras la conmoción allá por el año 2010. De hecho, en otra investigación, la de Odebrecht, arrepentidos que declararon en Brasil reconocieron que los pagos fluían hasta que muere Kirchner y después se detuvo hasta que se retomó tiempo después con las presuntas gestiones de “Corcho” Rodriguez.

Imposible no ligar las causas porque todas tendrían en común el pago de sobornos por sobreprecios de la obra pública y de otras operaciones como la compra de gas licuado. Por eso, nombre se repiten en varias de ellas. Julio De Vido, Roberto Baratta y empresarios como Sanchez Caballero. Veamos este caso puntual.

En el mes de abril, en Diario 26 contamos que la decisión del Juez Martínez De Giorgi de llamar a indagatoria a 49 personas por el caso Odebrecht en Argentina, las miradas se posaron sobre los nombres de Julio De Vido, José López, Ricardo Jaime y Jorge Corcho Rodríguez como los más conocidos. Se trata de la causa vinculada al soterramiento del Tren Sarmiento cuyo presupuesto fue ampliado de 2000 a 3000 millones de dólares por el actual gobierno. Sin embargo, en esa lista de convocados a la justicia hay un nombre clave, pero desconocido para el gran público: Javier Sánchez Caballero, ex CEO de IECSA, la empresa constructora de las familias Macri-Calcaterra y ahora propiedad de Marcelo Mindlin.

El más complicado en la citación a indagatoria de Martínez de Giorgi es Javier Sánchez Caballero quien, según la Policía Federal de Brasil, recibió 20 millones dólares de Odebrecht en el 2009 para el supuesto pago de sobornos a los altos funcionarios del gobierno kirchnerista por la obtención de la licitación del soterramiento del Sarmiento adjudicada a la UTE integrada por IECSA-Ghella, que detentaron la mayoría, más Odebrecht y la española Comsa.

 Cuando en su momento se conoció parte de la declaración del dueño de Odebrecht ante la Justicia brasileña allí reconoció el accionar de IECSA en el pago de sobornos en Argentina para obtener el soterramiento del Sarmiento.

Los brasileños en aquel entonces hablaron de la necesidad de contar con “socios locales” que sirvieran de contacto con autoridades argentinas para conseguir los contratos. En el caso del soterramiento, ese socio local era IECSA, la firma que hasta 2007 fue de Franco Macri, luego comprada por Ángelo Calcaterra y este año traspasada al dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, también mencionado por estos tiempos como posible comprador de Oil Combustibles, una vez que se destrabe en la justicia.

En una serie de correos electrónicos que forman parte del expediente de Lava Jato en Brasil, se menciona al directivo de IECSA Javier Sánchez Caballero, para repartir el pago de sobornos en Argentina. Según Odebrecht, los socios locales eran los que siempre se encargaban de “canalizar” los pagos indebidos para obtener favores políticos. Según consta en los registros, los mismos figuraban bajo la sigla “DGI” (que nada tiene que ver con la AFIP) y totalizarían 20 millones de dólares.

 Cuando Marcelo Midlin compro le compró la empresa a Calcaterra lo corrió del cargo de CEO y puso hombres de su confianza.

Ahora Sanchez Caballero fue detenido en el marco de otra causa. Pero se trata de la única persona que podría “unir” ambos lados de la grieta. En principio sería clave para el pago de coimas durante la era K cuando se desempeñaba como hombre clave en una empresa de la familia presidencial actual que en algun momento fue de Franco Macri y luego le vendió a Angelo Calcaterra.

1 agosto, 2018