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Conurbano electoral: Todas las miradas se posan sobre la primera sección electoral

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Ahora sí, las campañas están lanzadas formalmente aunque se percibe cierta tibieza en ellas, más allá de alguna contienda en particular. Las incógnitas que se ciernen sobre el turno electoral están vinculadas a qué aspecto de la realidad bonaerense – en definitiva Argentina – prevalecerá a la hora de votar. Una vez más, se interpelará el peso específico de los territorios en el conurbano, donde crece la teoría que habrá un cierto status quo. Es decir, que los oficialismo podrían imponerse en la balanza general. La primera sección electoral aparece como el sitio clave, ya que la tercera se encamina a ser el centro de mayor cosecha de votos para la ex presidente. El factor Massa-Stolbizer será clave para el balance final.

Más allá de lo que muestren algunas encuestas publicadas, ningún intendente del conurbano reconoce que Sergio Massa no tenga influencia decisiva en sus distritos. Hay casos y casos, pero en líneas generales, el ex intendente de Tigre aún cosecha adhesiones en el conurbano que pueden ser importantes para dejar crecer o frenar las chances electorales del oficialismo. De allí que se explique, como hemos planteado en varias oportunidades, que el verdadero rival a vencer es Massa y no tanto Cristina Kirchner a quien saben que su techo electoral no es muy lejano a su actual piso en las preferencia de los electores.

El territorio de la primera sección electoral aparece como el sitio bonaerense donde se podría definir la elección. Es allí donde el comportamiento del voto aparece como más variable. Y se toma en cuenta la diversidad del control territorial donde tienen presencia todas las fuerzas políticas que se presentan en esta elección.

Allí, en esa geografía, Cambiemos controla los distritos de Vicente López, San Isidro, Pilar, General Rodriguez, San Miguel, Tres de Febrero, Campana, Luján, Suipacha y Morón. Un amplio mosaico donde se multiplican votos. Por su parte, el cristinismo tiene el el control sobre municipios que albergan una importante porción del electorado provincial. Controlan Merlo – el de mayor cantidad de electores de la primera sección- Ituzaingó,  Malvinas Argentinas, Moreno, Navarro y Mercedes. En tanto, Randazzo tiene intendentes como los de San Martín y Hurlingham, mientras que su rival en la interna del PJ, Mario Ishii domina José C. Paz. En el caso de Sergio Massa su asiento territorial es Tigre y San Fernando.

Por esas razones, al menos algunas de ellas, la primera sección electoral será clave. En la tercera, el dominio K es mucho más amplio y con territorios como La Matanza que sobresalen por su densidad poblacional.

Claro que hay algo que se volverá a interpelar en estos comicios y es el verdadero poder territorial de quienes están al frente de los municipios. Ya en 2015, con un proceso de renovación, quedó claro que los históricos aparatos no alcanzaron para ganar y mantener sus poderíos. El primer ejemplo es claro. María Eugenia Vidal obtuvo la gobernación de la provincia y sólo tenía dos territorios propios en el conurbano: San Isidro y Vicente López.

Por tal razón, es una de las incógnitas que presenta esta elección. Haber ganado terreno sobre los municipios no garantiza éxito electoral. En relación a la teoría de Durán Barba, hoy una foto difundida en las redes sociales es más importante que una unidad básica. Claro que en twitter, instagram o Facebook se pude promocionar pero no controlar una elección mientras este sistema actual de votación siga vigente.

Es importante pararse y comparar los discursos de aquellos cuando son oposición y luego les toca ser oficialismo. Lo que antes no era tan importante como controlar un municipio, ahora lo ponen sobre la mesa como un activo que pueda darle chances ciertas de ganar.

Con la tercera sección electoral en desventaja, Cambiemos apunta a levantar lo más posible en la primera sección electora que, a priori, resulta más amigable, aunque a los intendentes propios les cuesta bastante hacer pie en sus gestiones, sobre todo en aquellas que debutaron en 2015.

De allí se desprende que será clave el destino que vaya a elaborar Sergio Massa. Su crecimiento será en detrimento del gobierno y no de Cristina. Massa conoce la idiosincracia de los intendentes y del conurbano. Por eso, hace tiempo que Cristina dejó de ser el rival a vencer y le ha cedido el diploma al ex intendente de Tigre. La carrera arrancó.

14 julio, 2017